En esta actividad exploraremos la diferencia entre realidad y ficción y cómo esa distinción influye directamente en nuestra forma de pensar, razonar y actuar en la vida cotidiana. A partir de enseñanzas de la Logosofía y de experiencias personales vinculadas al uso de la tecnología y a situaciones reales de convivencia social, reflexionaremos sobre cómo la mente puede construir juicios acertados cuando se apoya en el conocimiento y en la realidad, o desviarse cuando se deja llevar por la imaginación y la apariencia.
A través de ejemplos cotidianos, recursos visuales y una experiencia interactiva, abordaremos preguntas clave como:
¿Cómo distinguir lo real de lo ficticio en un mundo saturado de información y estímulos tecnológicos?
¿Qué efectos tiene esa distinción en nuestra voluntad, en nuestros juicios y en nuestra libertad interior?
¿Por qué lo real fortalece y lo ficticio, aunque seductor, resulta inestable?
La propuesta invita a observar, comprobar y reflexionar, conectando pensamiento, experiencia y conciencia, para fomentar una relación más lúcida y responsable con la realidad, con nosotros mismos y con el entorno que habitamos.



